2/19/2013

A lo largo de nuestra vida conocemos muchas personas, muchísimas. Tantas que incluso a veces olvidamos el nombre y el rostro de personas con las que hemos compartido momentos de nuestras vidas. Con algunas mantenemos contacto, pero otras poco a poco se van olvidando.Más o menos, todos sabemos con quién nos conviene estar, pero hay algunas personas que no tienen la capacidad de diferenciar las verdaderas amistades de las falsas.Es una tortura el que alguien piense que tú eres su amiga, cuando en realidad no lo eres. Le estás engañando  pero eres demasiada buena persona como para decirle: ''No soy tu amiga, te estoy engañando''. Es una amistad falsa, no existe, no hay y no habrá nunca un vínculo entre estas dos personas.